sábado, 25 de octubre de 2014

Volverían

Las dos lo tenían claro, pagarían por volver a aquellos años, a los cafés que se enfrían solos, a saltarse las clases porque había novedades en el frente, a las paradas de metro mientras se hace tiempo. Volverían, por verlos a ellos una vez más sin prisas, los necesitaban.

En aquel tiempo los Payasos tenían nombre, incluso ellas. Gracias a todos.

P.D. https://www.youtube.com/watch?v=MdOvvI5kD8o

martes, 7 de octubre de 2014

Letra pequeña

Había veces en las que la Funambulista debía hacer el papel de la Contorsionista, el Circo lo pedía. Necesitaban a alguien capaz de meterse en una caja y salir indemne mientras la gente sufría por verla salir del cajón.

Ella preparaba los números igual: miraba la caja y pensaba que iba a hacerlo, el cable no era tan distinto de los muros de cristal. Muchas noches salía de Funambulista y volvía al camerino como Contorsionista. Estaba en contrato, pero nadie le advirtió de la letra pequeña.

Esa letra que siempre jode, esa letra que nadie mira pero que está; ésa que parece insignificante, pero que marca los años de hipoteca-vida. Con ésas iba ella, la Funambulista, reconvertida a ratos en Contorsionista.

Empezaba la una y terminaba la otra, cosas de la letra pequeña, casi sin previo aviso. El contrato, por lo visto, nunca estuvo del todo claro. Además, por suerte, era indefinido.




jueves, 25 de septiembre de 2014

Hay veces

Siempre se dice que hay promesas que no valen nada, pero es que hay veces que las promesas sobran. Hay veces en las que se está segura (o medio) del suelo que se pisa. Se sabe resbaladizo, complicado, sin un último peldaño. En esas ocasiones es mejor no pensar, subirse al cable o al trapecio y olvidar el posible golpe.

Hay veces que llueve aunque haya sol; hay veces en las que el escenario parece antiguo pero lo que se vive dentro es muy nuevo. Hay, otras, en las que no necesitas nada para saber que una ducha rejuvenece. También hay otras en las que no hace falta nada más que una cama.

Hay veces en las que no hace falta decir que "siempre hay veces". A veces pasa.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Todo

Todo es nada, Todo es un momento entre paréntesis, igual Todo es un rato. Sólo eso y, quizá, menos mal. Está bien tener un rato en el que los diagramas, las encuestas y las cifras del paro no importen. La Funambulista está cansada de no saber, de hacerse la ignorante, de luchar contra cifras que no llevan más que a la desilusión constante. No quiere más diagramas que marquen su tristeza, ella sola se basta.

Todo es ya, Todo es ayer, supone que Todo será mañana. Fin. No obstante hay cosas que se empeñan en ser, en su día a día, y le alegran. La Funambulista, tensado ya el cable y con el ensayo general hecho, va iniciando el recorrido. Nunca ha dicho que sea feliz, aunque no pide más, tampoco menos. Va viendo, aguantando los aires que desestabilizan, soportando aquello que le devuelve al cable. Allí está bien, se siente segura.

Supone que no sabemos nada, pero tiene Payasos que le alegran, Motoristas que se inmolan, Dueñas que la quieren y Trapecistas que la entienden, con eso le vale. El Circo es lo que tiene, son una gran familia.

Aunque no sepamos Nada, sentimos Todo.


Adiós (a los derechos de l@s trabajador@s)

-Si todo vale, yo me despido. Dijo la Funambulista.
-No, mantendremos a los que podamos. Dijo La Dueña.
-Pues eso. Adiós.




domingo, 20 de julio de 2014

Vale ya

Ya está bien, siempre son los malos los mismos. Cansadas andamos de palestinos-kamikazes y de menos mal que tenemos a Israel. Vale ya de medias tintas, vale ya de ataques infundados a Podemos. Vale ya de todo.

Por eso ellas viven mejor entre cables, sin nadie que les recuerde que mañana es 21 de Julio. Vale ya, por favor. Como todos, habréis de asumir miedos; aceptar que entre derecha e izquierda viene alguien pegando fuerte. Vale ya de ataques idiotas y malintencionados que únicamente surgen del miedo a lo que nos puede ser arrebatado (desde el poder, digo). Con lo a gusto que estábamos nosotros mandando. Vale ya de teorías venezolanas, vale ya de subterfugios inventados. Dad la cara, es todo mucho más fácil.

Asumid que no lo hicisteis bien, que se os comen, pensad (si queréis, que no lo necesitamos, en cómo volver. Si os apetece). Pero dejad de despreciar a todo un pueblo que se nota, que respira. Una marea de gente que no quiere dueños. En eso ellas están de acuerdo.

Se niegan a identificarse con nadie más que su cable o trapecio, pero no están dispuestas tampoco a esperar el susto que deje a la cultura muerta (de risa).



domingo, 13 de julio de 2014

Sábado noche, nadie esperando más allá de la red, todo en orden. Era bueno disfrutar de una noche de descanso en pleno mes de julio. Todos en sus casas y ellas en la roulotte, la semana que viene ya vendría.

Dejaron de lado los estiramientos previos y las comprobaciones de cable y trapecio. Hoy era día de fiesta, hoy nadie iba a venir con "en dos minutos salís", aunque fuera la dueña.