miércoles, 1 de julio de 2015

Ola de calor

Todos, en el Circo, llevaban una semana inquietos. "Hoy no se podrá soportar estas temperaturas aquí dentro", "La primera ola de calor nos ha pillado desprevenidos". Todos se quejaban del calor. ¿Todos?

Ellas seguían preparando la función; llevando el ventilador hasta la cocina, si hacía falta. Preparaban nuevo salto o voltereta. Les gustaba, sí, mucho. Que entraran a verlas era la mayor recompensa. Dentro, hasta el último segundo; que entraran. Eso les hacía sentir aquello que jamás confesarán, me contaron.

Seguían pensando que el público se cansaría de ellas; que no había mucho más que mostrar y que todo aquello terminaría hartando al espectador. Era su única preocupación; el momento de ver la grada vacía. Había más espectáculos que visitar.

Mientras, continuaban preparando la función. Intentaban que la novedad fuera un aspecto más del número y que la última declaración tuviera algo de calado. Seguían bien, estaban contentas. Eso pensaban cada mañana al abrir los ojos; también "¿cuándo será la próxima actuación? ¿Hará calor?".

Les esperaban con ganas, sin preocuparse por el resto del mundo. No había nada que ocultar, tampoco que contar. No había porqués que dieran una clave concreta ni un "y todo eso pasó", más allá de citas o recuerdos; Ella(s), simplemente, lo vivieron.

Esperaron tal y como no se les había prometido  y, Quién sabe? Igual? #PoquesGanes #JaHoEscric

1 comentario:

  1. El espectador anónimo6 de julio de 2015, 23:38

    Me gustaba entrar cuando ellas actuaban, en ese preciso momento, para verlas en acción, escuchar sus gritos en el trapecio, adivinar su humor por sus volteretas. A pesar del calor y los contratiempos habituales, no me cansaba de presenciar sus números. Soy su fan numero uno, sin esperar nada a cambio, igual.

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